En un matrimonio judío el jatán acepta sobre si diversas responsabilidades que se detallan en la ketubá. Sus obligaciones principales son proporcionar alimentos, refugio y ropa para su mujer, y estar atento a sus necesidades emocionales. La protección de los derechos de una mujer judía es tan importante que el matrimonio no puede ser formalizado hasta que el contrato se haya terminado.
El documento esta firmado por dos testigos, y tiene el poder de un acuerdo legalmente vinculante. La ketubá es propiedad de la kalá y ella debe tener acceso al documento a lo largo de su matrimonio. Es a menudo escrito por medio de hermosas obras de arte, para ser enmarcado y exhibido en el hogar.
La lectura de la ketubá actúa como una pausa entre la primera parte de la ceremonia - Kidushin (”compromiso”), y la ultima parte - Nisuin (”matrimonio”). Generalmente está escrita en arameo.