Desde el instante mismo de su nacimiento, el judío es portador de una tradición. Los padres, conscientes de su obligación de proporcionar afecto, conocimiento y valores, tienen la responsabilidad de conducir al niño hacia la adultez, a fin de que sea responsable consigo mismo, con su comunidad y con el Pueblo Judío. El Brit Milá, el Pidión Habén y la imposición del nombre son algunos de los ritos que enmarcan los primeros años de la vida de un judío